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Juicio por Otoño: dos testigos de identidad reservada complicaron a los acusados

La etapa de declaraciones testimoniales del juicio por el secuestro y femicidio de Otoño Uriarte está por llegar a su fin. Dos testigos con identidad reservada complicaron a dos de los acusados. También declararon amigas de la joven, personal policial, peritos forenses, ex comisarios y funcionarios judiciales. Uno de los imputados -Germán “El gato” Antilaf- pidió hacer uso de la palabra y se defendió asegurando que es “solo un ladrón”. El 23 de diciembre serán los alegatos finales.

Otoño tenía 16 años cuando desapareció el 23 de octubre de 2006. Su cuerpo fue encontrado en la usina de un canal de riego el 24 de abril de 2007. La investigación policial y judicial fue denunciada por la familia de la joven por irregularidades y complicidades. Los cuatro imputados Néstor Cau, José Jafri, Maximiliano Lagos, y Germán Antilaf están acusados de ser los autores materiales del secuestro y asesinato de la joven de Fernández Oro.

El juicio comenzó el 26 de noviembre, con los alegatos de apertura y la declaración del padre de Otoño Uriarte, ante el Tribunal compuesto por María Florencia Caruso Martín (presidenta), Juan Pedro Puntel y Amorina Liliana Sánchez Merlo.

Foto: Silvina Ojeda.

Los testimonios durante la última semana de noviembre buscaron dar cuenta del último día que Otoño fue vista con vida, sobre sus hábitos y sus vínculos. Sobre esto declararon Ercilia Zarrabeitia y Leire Segovia, dos de sus amigas, que estuvieron con ella ese 23 de octubre. “Yo muchas veces la esperaba para que dejara la bici y de ahí nos íbamos, ese día no la esperé, porque a mi me gustaba llegar a horario. Después la vi en el colegio con Leire”, relató Ercilia. También aseguró que vio la bici roja de Otoño en su casa al mediodía y a las 20 cuando volvió a salir. A las 21 cuando regresó la bicicleta ya no estaba. Leire sí la encontró a Otoño esa mañana, cerca de las 8, en la esquina de la casa de Ercilia. Le gritó “esperame”, compartieron un pan con manteca y dulce de leche y se fueron a la escuela, al CEM 14, el único secundario de Fernández Oro en esa época. Leire vio a su amiga hasta las 15.30. Contó que hacía un par de semanas la había visto preocupada porque “los hermanos de Vicky le decían cosas”, en referencia a Cau y Jafri.

Con un nudo en la garganta, Leire recordó a Otoño: “era una chica feliz, compañera, buena amiga, amaba el deporte, tenía unos ojos azules hermosos, una voz muy fuerte y una risa a carcajadas”.

“Soy ladrón”

El martes 3 de diciembre Antilaf solicitó prestar declaración, donde aseguró que él es solamente un ladrón, no un asesino, y apuntó contra el entonces comisario de Fernández Oro, Ives Vallejos y el ex jefe de la policía rionegrina, Daniel Jara. Éste último actualmente es el ministro de Seguridad y Justicia del Gabinete de Alberto Weretilneck. Está citado a declarar pero como cuenta con las mismas inmunidades que los legisladores (de acuerdo a la Constitución provincial), no está obligado y si lo hace puede brindar testimonio de manera escrita.

Foto: Silvina Ojeda

La declaración de Antilaf fue a tono con la estrategia de las cuatro defensas: apuntar contra las responsabilidades policiales y desviar el foco del debate hacia las irregularidades y complicidades, que también son parte del reclamo de justicia. Sin embargo, durante este proceso tanto la querella como la fiscalía buscan demostrar la autoría de los acusados en el secuestro y crimen de Otoño.

Vallejos declaró ese mismo día. Contó que participó de varios allanamientos, entre ellos en la vivienda de Cau y Jafri y otro en un prostíbulo de San Martín de los Andes. Sobre éste puntualmente refirió que fue convocado por el secretario de la jueza, Santiago Márquez Gauna, y que cuando volvió de ese operativo lo desvincularon de la investigación sin darle explicaciones. La mayoría de su relato estuvo marcado por la frase “no recuerdo”.

Durante esta jornada se organizaron afuera de los tribunales distintas instalaciones, música en vivo y también escraches a los acusados. “Justicia sería que Otoño esté con vida”, es la consigna que sostienen amigas y familiares.

La mayoría de las declaraciones iniciales fueron de testigos aportados por la abogada defensora, Gabriela Prokopiw, y la fiscal Teresa Giuffrida, que buscaron probar la culpabilidad de los acusados. Uno de ellos fue el policía, José Calvo quien se desempeñaba en el área de canes de la policía rionegrina al momento de los rastrillajes y recordó uno en particular: “recuerdo que le dimos una impronta de olor al perro, el can tomó un camino y llegó a la casa de uno de los sospechados, creo que era de Jafri. El perro hizo el trayecto en forma recta, muy firme y cuando llegamos a este domicilio el perro hizo un giro de 90 grados que fue impresionante, se introdujo en el domicilio, rascó la puerta como queriendo entrar y eso lo hacía cuando estaba convencido que era firme el olor y la coincidencia. Había uno de los sospechados que nos increpó y amenazó al secretario o fiscal que estaba con nosotros, nos dijo que nos iba a matar que saliéramos de su domicilio que tenía un arma y nos iba a disparar”.

Miedos y amenazas

En la jornada del miércoles 4 de diciembre declararon dos testigos de identidad protegida que revelaron dichos de los acusados que los comprometen directamente con el asesinato. La primera fue una mujer que dijo participar de una reunión hace 16 o 17 años junto a su ex pareja con los hermanos Cau y Jafri. “Mi ex pareja les preguntó a los hermanos si sabía algo del gato Antilaf. Le dijeron que sí, que se había ido para Chile porque se le había ido la mano con Otoño”, afirmó y agregó que en ese momento relataron lo que habían hecho, pero que ella no escuchó porque su ex la amenazó.

Jamás conté esto por miedo, mi ex me había dicho que era jodido, hasta el día de hoy tengo miedo. Lo cuento porque creo que es lo correcto”, aseguró la mujer quien además aclaró que el miedo es a su ex pareja, ya que es víctima de violencia de género.

El segundo testimonio es un ex amigo de Maximiliano Lagos. Un joven con el que el acusado compartió acciones delictivas. “Era mi compadre y mi amigo”, indicó. En su relato aseguró que Lagos le contó con detalles lo ocurrido con Otoño. “Me dijo que su tío ‘Cacha Pelada’ y ‘la turca’ le habían pagado a él para ir a buscar a Otoño a un lugar, llevarla a la casa de unos hermanos y que ahí la habían tenido forzada unos días hasta que el tío les dijo que se tenían que deshacer de ella porque se había complicado todo. Me dijo que era la casa donde había aparecido la bicicleta”. Luego contó -según lo que Lagos le confesó- que habían estrangulado a la joven y que habían enterrado su cuerpo en una chacra, que después por la cercanía de los rastrillajes movieron el cuerpo a otra chacra y en una tercera oportunidad lo arrojaron a un lugar con mucha agua.

“Desde ese día me empecé a alejar de él. Yo le creí porque dijo cosas muy específicas, no tenía necesidad de mentir. Cuento ahora porque antes no tenía a quién contárselo”, agregó.

Foto: Silvina Ojeda.

Los dos testimonios son parte de los aportes que realizó a la causa la abogada Prokopiw y son novedosos ya que implican de manera directa a Antilaf y a Lagos, que hasta este momento del juicio no habían tenido implicancias concretas, ya que la mayoría de las pruebas y testigos apuntaron contra Cau y Jafri.

El cronograma de declaraciones testimoniales finaliza el 9 de diciembre y los alegatos finales serán el 23 de este mes. En tanto, se espera que la sentencia recién se conozca el próximo año debido a los tiempos procesales.

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