El informe de gestión que está mañana hizo el defensor del Pueblo de Neuquén, Gustavo Pereyra, en el Concejo Deliberante tuvo los clásicos números referidos a la actividad del organismo entre septiembre 2023 y agosto 2025 y un claro mensaje sobre los ejes que se propone su gestión de cara al próximo año. Afirmó que en 2025 se verá una Defensoría más proactiva, a los fines de resolver de fondo los problemas que padecen desde hace años las y los vecinos, adelantó que se abrirá una mesa de trabajo conformada por representantes de los ejecutivos, del legislativo e integrantes de organizaciones intermedias y les pidió a las y los ediles colaboración para avanzar en el proyecto y construcción de la “casa propia”.
“Pretendemos una Defensoría con acción más proactiva, donde haya un seguimiento permanente de los casos a los fines de evitar recurrir a la Justicia”, dijo y agregó que se necesitan respuestas de fondo, soluciones concretas. Dio a entender que muchas veces se hacen parches sobre parches, cuando las y los damnificados esperan otro proceder. Puso como ejemplo, los eternos inconvenientes que afrontan año a años vecinos del Oeste y de la Meseta ante la falta del suministro de agua. También mencionó los reiterados conflictos ambientales, como el que se desató en La Sirena, las complicaciones en torno al Arroyo Durán y la necesidad de regularizar los asentamientos postergados. “Hay que buscar soluciones definitivas y nosotros asumiremos el compromiso de, una vez detectado el problema, trabajar con el organismo que corresponda, exigirle un plan de ejecución concreto y fiscalizar el proceso” indicó.
En cuanto a la necesidad de contar con un edificio propio, Pereyra explicó que el espacio en el que se trabaja no está en condiciones para afrontar las demandas ni atender a las y los vecinos que se acercan por algún reclamo grupal. “Quiero proponerles avanzar por etapas para que cuando estén los fondos se pueda construir”, dijo y recibió el compromiso del Cuerpo pleno para cumplir ese sueño. Explicó que hay un terreno cedido a la Defensoría, en el barrio Melipal, pero que a la hora de escriturar habría que ver si está en condiciones y cumple con los requisitos necesarios para instalar ahí la Defensoría.
Pretendemos una Defensoría más proactiva, donde haya un seguimiento permanente de los casos a los fines de evitar recurrir a la Justicia”.
Durante la exposición también rescató el trabajo que han hecho todas las gestiones a lo largo de los 25 años, hizo eje en el trabajo que encabezó su antecesor Jorge Rey, valoró lo realizado por el adjunto Emmanuel Guagliardo y todo el equipo -sobre todo luego del fallecimiento de Rey-, agradeció la participación de la comunidad en general y respondió las consultas de las y los concejales. “Tenemos que conformar una Defensoría que no esté a la espera de la demanda, sino que las advierta y se anticipe”, explicó y aclaró que, muchas veces, los temas que comienzan por la Defensoría luego se convierten en políticas de Estado, como ha sido el nuevo sistema de transporte público de pasajeros.
Durante la gestión 2023-2024 se hicieron 2.275 intervenciones y el primer puesto de las quejas fue ocupado por Servicios Públicos.
Del informe se desprende que en total se llevaron adelante 2.275 intervenciones, de las cuales 1.542 fueron orientaciones legales, 585 mediaciones y 148 quejas y reclamos. Otro dato importante es que el top cinco de quejas está conformado por: Servicios Públicos (45%), Ambiente (19%), Derechos Civiles (8%), Obras Públicas (7%) y Urbanismo y Ordenamiento (6%).
El defensor aseguró que los números son sólo un reflejo de lo que se hace y que a la hora de analizar las intervenciones hay que ampliar la mirada y analizar el contexto, porque ante cada intervención hay miles de familias afectadas directamente y otras miles de manera indirecta.