Con los alegatos de cierre y un pedido de investigar las complicidades judiciales y policiales terminó este jueves el juicio por el secuestro y femicidio de Otoño Uriarte. La fiscalía realizó un pormenorizado análisis de los testimonios y afirmó que “el valor de los indicios de manera concatenada y ordenados en base a la lógica y el sentido común, permiten afirmar responsabilidad penal” de los cuatro imputados. Desde la querella exhortaron al Ministerio Público Fiscal a “abrir una investigación por complicidad e impunidad”.
“Nos han hecho mucho daño desde esta corporación política judicial en connivencia hasta incluso con la delincuencia”, dijo Roberto Uriarte, notablemente conmocionado, en su última intervención durante el juicio. “Quiero dejar expuestas las evidencias sobre las responsabilidades del Poder Judicial y político en las dilaciones durante en estos 18 años. No voy a participar en una segunda instancia porque quiero expresarlo ahora”, afirmó el padre de Otoño. Mencionó que el ex comisario Ives Vallejos, no pudo responder a cómo es que él supo en el radiograma la vestimenta de Otoño, el movimiento inusual del patrullero la noche de la desaparición de Otoño, y el funcionamiento del Comité de Crisis (que integraron el actual ministro de Seguridad Daniel Jara y el policía Claudio Retamal). “Sin responsabilidades de estos poderes no podría ocurrir lo que ocurre”, agregó Uriarte.
“Otoño Uriarte presente”, se lee en las banderas, en los cientos de papeles pegados afuera de los Tribunales de Cipolletti, donde se desarrolla el juicio desde fines de noviembre. También se escucha en canciones, en los gritos de sus amigas que, con el puño en alto, esperan al menos la verdad para Otoño. “Porque justicia sería que ella esté con vida”, se sentencia en las pintadas que llenan las paredes, las veredas y las calles.

El tribunal compuesto por María Florencia Caruso Martín (Presidenta), Juan Pedro Puntel y Amorina Liliana Sánchez Merlo, escuchó los alegatos finales este jueves 26 de diciembre por parte de la fiscal Teresa Giufrida, la abogada querellante Gabriela Prokopiw, y los defensores Carlos Vila (Germán Antilaf), Manuela Castro y Edgard Lucero (Maximiliano Lagos), Rubén Antiguala (José Jafri) y Marcelo Caraballo (Néstor Cau).
Giufrida confirmó la acusación contra los cuatro imputados por ser coautores de privación ilegítima de la libertad agravada por ser más de tres personas, por ser la víctima menor de edad y por ocasionarle la muerte. En su alegato analizó los indicios que se fueron aportando durante las declaraciones testimoniales. Mencionó la ausencia de la bicicleta donde Otoño la había dejado y su aparición en la casa de Cau y Jafri, el conocimiento de los imputados sobre los movimientos de la joven, las pericias odorológicas y genéticas, el análisis del “vello 17” en el que no se puede incluir ni excluir el perfil genético de Jafri, y los canes que indicaron la casa de Cau y Jafri. “Los imputados se conocían, no fue al azar, había un plan previo. No sabemos cuál fue el fin ni tampoco donde estuvo privada de su libertad. Pero eso no significa que este crimen tenga que quedar impune”, indicó la fiscal.
Por su parte, Prokopiw adhirió a lo planteado por la fiscalía en cuanto a los hechos y la calificación penal. Además, valoró en su alocución los aportes de los testigos de identidad reservada que implicaron tanto a Antilaf como a Lagos. Además, solicitó al Tribunal que se juzgue con una perspectiva en niñez y adolescencia, teniendo en cuenta que Otoño tenía 16 años cuando la secuestraron y era mujer. “Mi representado, Roberto Uriarte, quiere saber por qué durante 18 años esto no se hizo. Trajimos prácticamente toda la prueba del expediente. Tiene que haber por oficio una investigación de por que pasaron 18 años. Exhortamos al Ministerio Público Fiscal a abrir una investigación por complicidad e impunidad”, expresó.

En tanto, las defensas con distintas estrategias buscaron desligar a sus representados del delito: reiteraron el pedido de insubsistencia de la acción penal, recordaron la absolución que los había beneficiado hace 10 años, pusieron en duda distintos testimonios, y hasta llegaron a coincidir con la familia Uriarte en denunciar irregularidades del Poder Judicial. “Estos chicos son verdaderos chivos expiatorios, le tengo que dar la razón al señor Uriarte, porque las autoridades judiciales han sido incompetentes y la investigación fue ineficiente”, aseguró Vila.
Los cuatro acusados decidieron hacer uso de la palabra y todos invocaron el pedido de “justicia” por Otoño y por ellos. Se declararon inocentes y Jafri hasta se animó a decir que Otoño era como “su hermana”. Lagos afirmó que tenían una “linda relación” y Cau que se “cortaría las manos antes de hacer algo así”.

El juicio terminó con las dilaciones y desgastes que caracterizaron estos 18 años. Lagos llegó una hora más tarde y se durmió en varias oportunidades, Jafri también fue alertado por la jueza por quedarse dormido en la audiencia, los abogados defensores se demoraron en ingresar, a lo que se sumaron apreciaciones en los alegatos sobre el estado del cuerpo de Otoño que rozaron lo inapropiado en relación a la causa. La jueza Martín informó al cierre de la audiencia final que por tratarse de una causa compleja y por la feria judicial el veredicto se conocerá el 5 de febrero de 2025 a las 13.30. Habrá que esperar al próximo año para saber si declaran a culpables a Cau, Jafri, Lagos y Antilaf, por el secuestro y la muerte de Otoño, y llegar así a parte de la verdad.