La Legislatura de Neuquén votó ayer la destitución de la vicegobernadora, Gloria Ruiz, y coronó así una serie de acontecimientos destinados a volar de un plumazo –en menos de un mes- a la compañera de fórmula de Rolando Figueroa.
Fue la última jugada de una serie que comenzó el 22 de noviembre, cuando se conoció una denuncia del presunto envío de fondos de la Legislatura a la cuenta personal de su hermano, Pablo Ruiz, por entonces coordinador de la Casa de las Leyes. Luego vino una serie de acusaciones que incluyen el nombramiento de familiares en cargos públicos, la compra irregular de una camioneta, hasta el desmanejo de fondos cuando era intendenta de Plottier.
El 27 de noviembre los diputados votaron a favor de la suspensión de la vicegobernadora y crearon una comisión investigadora que analizó uno por uno los hechos de los que se la acusa. De ese trabajo surgió un informe, al que Ruiz replicó de manera presencial en la Legislatura. Pero los legisladores ayer dejaron en claro que las respuestas que aportó la vicegobernadora no fueron satisfactorias ni suficientes para evitar su destitución.
Con 30 votos sobre 35, los diputados aprobaron en una sesión especial la declaración de “inhabilidad moral” de Ruiz y el impedimento para ejercer el cargo de vicegobernadora hasta 2027. Quienes se inclinaban a favor de la destitución superaban con creces los dos tercios necesarios para que primara su posición.
Los diputados de la izquierda –Andrés Blanco y Gabriela Suppicich- y del peronismo -Darío Martínez, Lorena Parrilli y Darío Peralta-, que habían objetado el modo y la velocidad con la que se decidió correr de su cargo a Ruiz, pidieron abstenerse de votar. Como no les fue permitida esa opción –había que votar por sí o por no- los legisladores de UxP abandonaron el recinto mientras que los de la izquierda se quedaron para tratar de imponer su voluntad.
En dos meses, Ruiz pasó de sentar en su sillón a la vicepresidenta de la Nación Victoria Villarruel durante su visita a Neuquén, a golpear la puerta de la Fiscalía de Delitos Económicos para ser notificada de una investigación en su contra. Además de la condena ética que le propinaron los legisladores, la justicia avanza en saber si incurrió en un caso de enriquecimiento ilícito y fraude a la administración pública.
Hace dos días, el fiscal del caso Diego Azcárate había resuelto archivar la denuncia que presentó la vicegobernadora contra funcionarias y funcionarios públicos del Estado provincial, como parte de su estrategia de defensa. No es la única jugada que fracasa a la vice caída en desgracia. Antes de ser suspendida, propuso a los diputados un cuarto intermedio de cinco días, pero ninguno la acompañó. Luego, invitó a Figueroa a renunciar juntos para llamar nuevamente a elecciones en la provincia. Esa propuesta fue la última bocanada antes de hundirse en la soledad de su destitución, un hecho sin precedentes en la provincia, cuyo impacto institucional se podrá vislumbrar con el tiempo.